Que es un Rally: es una competición automovilística que se disputa en carreteras abiertas al tráfico pero que se cierran especialmente para su celebración. A la parte cerrada al tránsito rodado se le denomina «tramo», que es el lugar donde cada participante compite y que debe completar en el menor tiempo posible. El ganador es aquel que, con la suma de los tiempos de todos los tramos, haya empleado menos para completar la carrera.
Este deporte es una disciplina automovilística con una reglamentación propia y tiene cuatro grandes diferencias respecto a las carreras en circuitos. En primer lugar, se disputan en vías públicas convenientemente cerradas al tránsito rodado; en segundo lugar, el tipo de vehículos utilizados deben ser aptos para circular por carreteras públicas por lo que deben estar matriculados y dotados de los mismos elementos obligatorios que el resto de coches como los faros, la rueda de repuesto o los intermitentes. La tercera peculiaridad es que a diferencia de los circuitos, los equipos que compiten en rally están dotados de dos personas: un piloto y un copiloto, cada uno con una función distinta. La cuarta y última característica es que mientras en circuitos, todos los participantes toman la salida a la vez, en rally lo hacen de uno a uno con un tiempo de un minuto entre ellos por lo que cada piloto compite en solitario y rara vez se topa con un contrincante durante la carrera, salvo que este se haya accidentado o se haya parado por una avería. Todos estos aspectos están fijados en una normativa que la Federación Internacional del Automóvil, el ente máximo del deporte motor, establece. Esta normativa es genérica para todos los países, pero en cada uno ellos las respectivas federaciones locales pueden variar las normas a su criterio. Por ello se puede establecer un patrón común pero las características y funcionamiento de un rally varían si se trata de una prueba del Campeonato Mundial de Rally, una prueba internacional o una nacional o regional. Además, el formato de los rally ha variado mucho a lo largo de los años. En el pasado se disputaban por carreteras abiertas, con salidas desde diferentes puntos y con una ciudad como meta, el kilometraje era mucho mayor y los vehículos eran prácticamente idénticos a los de serie.
En rally se compite con automóviles de turismo debidamente modificados para su adaptación a la competición aunque es frecuente ver motos y camiones en su principal variante los raids y al igual que otras competiciones automovilísticas, es un deporte mixto, donde hombres y mujeres compiten en igualdad de condiciones.
El organismo rector de estas competiciones a nivel mundial es la Federación Internacional del Automóvil (FIA). Se organizan en todo el mundo competiciones continentales, nacionales y regionales. La FIA organiza entre otras competiciones el Campeonato Mundial de Rally, considerado como la competición más importante del automovilismo junto con la Fórmula 1. Abarca rallies disputados en varios continentes bajo diferentes condiciones climatológicas y superficies: tierra, asfalto, nieve, gravilla o hielo. Algunos de los rallies más populares son el Rally de Montecarlo, el Rally de Gran Bre.taña y el Rally de Finlandia
Primeras carreras, finales del siglo xix
Siglo xx: primera década
Años 1910-1930
Años 1940-1950
Participantes en el Rally de Finlandia de 1956 inspeccionando un DKW
.Tras la Segunda Guerra Mundial se inició un periodo de recuperación económica que supuso el aumento de carreteras asfaltadas y del número de automóviles. Este hecho propició que los rallies reaparecieron con fuerza sobre todo en el continente europeo. Esto se explica por varias razones. Primero que a diferencia de las carreras en circuitos donde se desarrollaban coches específicos, en el rally bastaba con tener un vehículo de serie y poder pagar la correspondiente inscripción. En segundo lugar la gran disponibilidad de coches que debido a la guerra, se habían guardado en los garajes. Una muestra de ello fue que el ganador del Rally de Montecarlo de 1949 fue el mismo participante y con el mismo coche que el de 1939, el francés Jacques Trévous con un Hotchkiss. Otra de las razones del éxito de los rallies fue que correr en este tipo de pruebas no era excesivamente caro, solo se necesitaba correr con los gastos de mantenimiento del coche, como la gasolina y, por otro lado, se convirtieron en el paradigma del deseo de libertad y aventura que imperó en el continente tras la dura guerra. Algunas de las pruebas que se recuperaron tras la contienda fueron en 1947 la Copa de los Alpes y en 1950 la Maratón de la Route, una dura carrera con un itinerario que transcurría entre las ciudades de Lieja y Sofía. Las inscripciones además eran cada vez mayores y llegaban con suma facilidad a sobrepasar las 200 solicitudes. Otras pruebas que se recuperaron en los primeros años cincuenta fueron el Montecarlo y el RAC de Inglaterra, pero también nacieron otras muchas prácticamente en cada país del continente europeo, tanto del lado occidental como tras el telón de acero. Algunos ejemplos de ello fueron el Rally Mil Lagos (Finlandia), el Rally Acrópolis (Grecia), el Rally de Suecia, el Rally de Polonia, el Rally de Córcega o el Rally Sestrières, precursor del San Remo. Fuera de Europa los rallies también comenzaron a ganar adeptos y en 1953 nació el Rally Safari y en Estados Unidos el Rally Press on Regardless que arrancó en 1949.
Años 1960
Años 1970
Años 1980
En los años ochenta continuó con el tercer triunfo para Fiat y del alemán Walter Röhrl que venció en 1980 y 1982 y se convirtió en el primer bicampeón mundial de la historia. El segundo título de Röhrl lo hizo a bordo del Audi Quattro, vehículo que en 1983 ya como grupo B se batiría en duelo con el Lancia 037 de Hannu Mikkola. Estos modelos fueron los primeros en destacar dentro de la normativa que protagonizó los siguientes cuatro años y que dieron paso a una generación de coches tan fascinantes como peligrosos que para muchos fue la época dorada de los rallies. Eran muy potentes, ligeros e introdujeron importantes novedades técnicas a la competición, como la tracción integral y los motores turboalimentados que permitieron elevar la potencia a nuevos límites. Luego fue Peugeot que con el Peugeot 205 T16 se hizo con las coronas en 1985 y 1986 si bien tuvo como rival más duro al Lancia Delta S4. Una serie de accidentes mortales en 1986 provocaron la desaparición de esta categoría que daría paso al grupo A. Lancia fue la que mejor interpretó esta nueva normativa y dominó por entero los siguientes años, primero con Juha Kankkunen en 1987 y luego con Miki Biasion en 1988 y 1989. La marca italiana también dominó el Campeonato de Europa esos años al imponerse entre 1983 y 1989 con nombres como Dario Cerrato o Fabrizio Tabaton. Además del europeo también nacieron otros campeonatos continentales como el Campeonato de África de Rally que arrancó en 1981 siendo el primer ganador el keniata Shekhar Mehta, el Campeonato de Oriente Medio de Rally que se inició en 1984 con Saeed Al-Hajri como vencedor en sus dos primeras ediciones y finalmente el Campeonato Asia-Pacífico de Rally que se estrenó en 1988 con el japonés Kenjiro Shinozuka como primer ganador.
Años 1990
En los años noventa las marcas japonesas desembarcaron y dominaron el mundial prácticamente toda la década. Primero Toyota que venció en 1990 y 1992 con Carlos Sainz, en 1993 con Kankkunen y en 1994 (el finés se convirtió en el primer cuatricampeón del mundo) con Didier Auriol, luego Subaru con Colin McRae en el Subaru Impreza en 1994 y más tarde Mitsubishi que dominó las temporadas de 1996 a 1999 con Tommi Mäkinen y su Mitsubishi Lancer Evo. La gran novedad reglamentaria fue la aparición en 1997 de la categoría World Rally Car, una reglamentación basada en el grupo A pero más permisiva que dominaría el mundial durante los siguientes años. Esto permitió la aparición de nuevas marcas como Skoda, Suzuki y el regreso de otras como Peugeot o Citroën.
Además del Campeonato de Producción que se llevaba organizando desde 1987 de manera complementaria al mundial la FIA creó también y de manera paralela la Copa del Mundo de Rally de 2 Litros, que se disputó entre 1994 y 1999 donde destacó SEAT con tres títulos y la Copa FIA para Equipos, este último exclusivamente para pilotos privados que se organizó entre 1999 y 2001 siendo los ganadores Luis Climent, Toshi Arai y Henrik Lundgaard.
Años 2000
En los primeros años de la década de los 2000 dominó el Peugeot 206 WRC de Marcus Grönholm que coronó campeón en 2000 y 2002 y el Subaru Impreza WRC, primero de Richard Burns en 2001 y luego de Petter Solberg en 2003. Posteriormente la entrada de Citroën con Sébastien Loeb estableció un periodo de dominio absoluto cuando se llevó nueve títulos de pilotos consecutivos entre 2004 y 2012 y batió además todos los récords del campeonato del mundo. Solo Ford pudo arañar dos campeonatos de constructores en 2006 y 2007. En 2006 fueron muchas las marcas que abandonaron el campeonato y tanto Citroën como Ford se quedaron solas en la lucha, tras la marcha también de Subaru en 2008. En 2001 la FIA creó el Campeonato Mundial de Rally Júnior con el objeto de potenciar a las jóvenes promesas y donde triunfaron nombres como Sébastien Loeb, Dani Solà, Per-Gunnar Andersson o Sébastien Ogier.
Desde el año 2006 hasta 2012 se disputó el Intercontinental Rally Challenge, un campeonato promovido por el canal de televisión Eurosport y que fue único con carácter internacional aparte del mundial.
Años 2010
Reglamento
Antes de la celebración de una prueba la organización debe redactar un documento conocido como reglamento, que es donde constan todos los aspectos de organización de la carrera. Cada reglamento define la carrera, la describe, la enmarca en la normativa internacional y establece la puntuabilidad para los diferentes campeonatos o copas de promoción que la han incluido. A su vez también se establecen los vehículos y concursante admitidos que en el caso de los primeros solo se podrán aceptar aquellos homologados dentro de los grupos y clases autorizados por la FIA. En pruebas regionales pueden, en un reglamento particular, permitir la participación de vehículos con homologación caducada, vehículos históricos o incluso aquellos que no posean. En el reglamento consta también el recorrido, las fechas, los horarios y días permitidos para las verificaciones y reconocimientos. Así mismo, constan las sanciones, en el caso de que un participante cometa una infracción y regula el funcionamiento de los parques de asistencia. Por último el reglamento establece los premios a los ganadores tanto de la clasificación general como de los distintos grupos y clases de vehículos participantes.
Tramo
tramo es la parte principal de un rally donde los participantes compiten contra el crono. También es conocido por las iniciales TC (Tramo cronometrado) o SS (en inglés Special stage). Está delimitado por cuatro controles, dos en el inicio (control horario de llegada, salida) y dos en el final (meta y control stop). Un rally se compone de varios tramos, en el mundial entre quince y veinticinco tramos, en pruebas internacionales menos de veinte y en pruebas nacionales generalmente no más de diez. El mejor tiempo obtenido en un tramo se denomina scratch.
Los rallies se hicieron muy populares en Suecia y Finlandia en los años cincuenta. En esos países los fuertes controles policiales concienciados por la seguridad en las carreteras, llevó a los organizadores a buscar una alternativa a las carreras en carretera abierta y se optó por cerrarlas al público y competir en ellas mientras que se respetaban las normas fuera de ellas en los enlaces. De esta manera, se inventaron los tramos, también llamados Special Stage, Specialsträcka en Suecia o Erikoiskoe en Finlandia, que simplemente sumando los tiempos obtenidos en esos tramos, se obtenía la clasificación final.